El Gobierno de México se prepara para lanzar una tarjeta digital propia que permitirá a los conductores pagar casetas de manera electrónica, sin recurrir a efectivo ni depender de empresas privadas como ocurre actualmente con los TAGs. Esta iniciativa, incluida en el programa “Cero Efectivo”, busca agilizar el tránsito en las carreteras y modernizar la forma en que se cobra el peaje en el país.

Durante una conferencia reciente, la presidenta Claudia Sheinbaum explicó que este nuevo sistema se inspirará en la tarjeta de Movilidad Integrada utilizada en la Ciudad de México (CDMX). Sin embargo, su diseño será federal y sin las restricciones contractuales que hoy imponen los proveedores privados.

Así funcionará la tarjeta federal para casetas

Uno de los principales objetivos del proyecto es reducir los tiempos de espera en las casetas, donde los pagos en efectivo pueden provocar filas que superan la hora de duración. Al eliminar esta modalidad, se busca mejorar la experiencia de los conductores y optimizar el flujo vehicular.

A diferencia de los TAGs tradicionales, esta tarjeta será completamente accesible: no estará vinculada a bancos ni a empresas concesionarias, y tampoco requerirá saldos mínimos. Los usuarios podrán recargarla fácilmente y utilizarla en todas las casetas operadas por Caminos y Puentes Federales (Capufe).

La mandataria también señaló que el gobierno tendrá control total del sistema, lo que permitirá una administración más eficiente de los recursos recaudados, sin generar conflictos con los actuales operadores privados. “Vamos a diseñar una tarjeta para que no tenga estas limitaciones y pueda ser accesible para todo el mundo”, afirmó.

Qué ventajas ofrece frente al sistema actual

Entre los beneficios más destacados están la facilidad de uso, la inclusión de más personas al sistema de cobro digital y una mayor transparencia en la recolección del peaje. Al eliminar el manejo de efectivo, también se reducen los riesgos de corrupción, pérdidas o fugas de recursos, además de evitar contacto físico, lo que sigue siendo importante tras la pandemia.

El modelo también busca romper con el esquema de exclusividad de los TAGs comerciales, que imponen condiciones y tarifas poco competitivas. Esta nueva tarjeta permitiría a cualquier conductor transitar con menos obstáculos financieros y logísticos.

Aunque aún no se ha anunciado una fecha de lanzamiento oficial, la medida ya ha sido bien recibida por parte de usuarios frecuentes de autopistas. Se espera que, en el corto plazo, el gobierno detalle cuándo y cómo podrá adquirirse la tarjeta, así como los puntos donde se aceptará.

Este avance forma parte de una estrategia más amplia de digitalización y modernización del transporte en México, con la que el gobierno federal apuesta por mayor eficiencia, menos intermediarios y una experiencia más ágil para millones de automovilistas en todo el país.

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